Los Comienzos
Nacido allá por el '82, de padre rosarino y madre esquinense, Shap -Sebastian Miguel Zampa- comenzó su vida mostrando una gran curiosidad hacia todo lo que lo rodeaba, los que compartieron esa tierna época con él admiten que "el no jugaba... analizaba". Si el mundo cotidiano lo hipnotizaba y lo incitaba a analizar, ¡como no habría de atraerlo la música!! Lo primero en captar su atención fue la guitarra española que poseía su abuelo, guitarra que comenzó a estudiar desde los 8 años con una profesora que vio en el la semilla de una gran "conciencia musical" como ella misma lo definió. Así comenzó su pasión con la guitarra criolla a la que luego siguió la eléctrica a la edad de 15 años.
La Adolescencia y los Cambios
Su primer gran maestro en el arte de la guitarra fue Gustavo Marozzi quien le legó su pasión por la pureza técnica y el refinamiento sonoro como búsquedas exhaustivas y finales de todo artista. Momentos de tensión y de inconformismo artístico llevan a Shap a buscar sonidos más "inhumanos" por lo que deja momentaneamente los estudios en el instrumento de seis cuerdas para adentrarse en el vasto mundo de la composición. Mundo al cual se aventura de la mano de otro gran maestro como lo es Dante Grela, en esos momentos comienza a gestarse y a desarrollarse otra gran pasión llamada Piano. El estudio del piano le obsequia una visión mucho más amplia, la visión de un compositor. Durante esta estadía en la casa de altos estudios el joven compositor se nutre de información y de conocimientos que lo determinan a echar anclas en los mares de lo que será su único y más fuerte amor,,, la composición.
El Tiempo Pasa, Nos Vamos Volviendo Tecnos
"Para un megalómano sonoro no hay nada mejor que ser compositor" se lo escuchó decir alguna vez en la facultad, pero pronto se dio cuenta que estaba equivocado, hay algo mejor todavía, ser compositor electrónico. Con ese afán que lo caracteriza comenzó a investigar sobre audio digital, ondas sonoras, informática, acústica, programación y un sin fin de disciplinas asociadas directa y hasta indirectamente con el nuevo fin a conseguir: aunar artísticamente la informática y el sonido.
En Compania de Buena Música Siempre
Tuvo el agrado de formar parte de dos grandes bandas rosarinas.

Nebular Uno, (un dúo junto a Mauro Lescano, músico electrónico rosarino) donde pudo explotar su expresión en el ámbito de la música electrónica-hasta ese entonces desconocido para él- y donde perfeccionó, además, su técnica de mezcla. En este dúo se encargó de las guitarras, mas posteriormente de la voz principal y también de todo lo que se puede englobar en la producción final de la obra sonora, además de la composición en todos los ámbitos. Las canciones que se crearon junto a Mauro gozan de una energía y -al mismo tiempo- de una dulzura pocas veces oídas en el país. Canciones como "Tan Lejos Tan Cerca", "Meridiano" o "Un Instante" han recorrido gran parte de Argentina y el mundo gracias al medio informático que fue el elegido por esta agrupación para difundirse.
Venezia, (un cuarteto de rock experimental) También conformado por músicos rosarinos como Fred Mochón en bajo y voz, Luciano Mochón en batería y Guido Passerini en guitarra. En esta agrupación Shap además de componer se encarga de la primera guitarra y canta, sin olvidar el plus de mezclar los temas y producir los arreglos en el proceso. Canciones de un gran tinte romántico pero poderoso y cargadas de criticas sociales y de autoanálisis profundos como "Quiero Estar" o "Inocencia" hacen a este grupo una asociación heterogénea de sensaciones y ritmos a veces complementarios y a veces contrastantes.
También Shap mantiene vivo su "vicio" de compositor creando temas propios que se ven favorecidos con la experiencia que va adquiriendo en la vida y en el arte, campos que se mezclan hasta el punto de confundirse uno del otro. Estas obras de una gran carga personal son el producto y la desembocadura de todos los años de estudio y de inter actuación en el gran mundo de la música. Todos los temas creados son de su autoria, ejecución y producción. Por lo que se puede considerar a Shap un verdadero "artesano" sonoro dueño de todos los medios de producción acústica, desde la creación mental de la música y la letra hasta la masterización final de la pieza pasando por la ejecución de todos los instrumentos que componen la obra, ya sea una guitarra, un arpa o la misma voz del compositor...



